Exposición: Documento completo Al filo de la Oportunidad
facilitándoles los
tiempos, espacios y ambientes adecuados para hacer explícitos los modos
tradicionales de pensar y de actuar.
Su atmósfera de trabajo se caracteriza por un grado bajo de jerarquización y especialización en sus funciones; por una actitud favorable al diálogo, al intercambio de ideas y a la experimentación; por una marcada preferencia por el trabajo en equipo; y por un nuevo tipo de liderazgo.
Educación
Desarrollo, cursaba
ya en el Congreso el proyecto de la actual Ley General de Educación (Ley 115 de
1994). Esta ley abre caminos para una reforma de la educación formal, y está
3. Promover una campaña educativa dirigida a
todos los colombianos, orientada a inculcar la idea de que todos debemos exigir
a cada una de las organizaciones productos y servicios de calidad, entregados
oportunamente y a costos razonables. El principio de petición y rendición de
cuentas debe tener plena vigencia en Colombia y la evaluación del
funcionamiento de las organizaciones debe convertirse en una actividad
periódica y participativa.
4. Combatir y contrarrestar por todos los
medios posibles la falta de estabilidad y de continuidad en los esquemas de
gestión y en los programas de trabajo de las organizaciones públicas, fuente de
inmenso desperdicio y altos costos sociales.
Organizaciones que aprenden
La organización
efectiva es la que aprende y se transforma creativamente, la que busca
desentrañar y cuestionar los supuestos básicos profundamente enraizados, llegar
a los porqués, indagar sobre el pensar que está detrás del hacer, para dar paso
no sólo a las respuestas inmediatas, sino a las trascendentes y novedosas,
susceptibles de aplicarse en otros contextos.
Una organización que aprende de manera creativa y autotransformadora se
caracteriza por promover permanentemente esas maneras superiores de aprender de
todos sus miembros,
facilitándoles los
tiempos, espacios y ambientes adecuados para hacer explícitos los modos
tradicionales de pensar y de actuar. Su atmósfera de trabajo se caracteriza por un grado bajo de jerarquización y especialización en sus funciones; por una actitud favorable al diálogo, al intercambio de ideas y a la experimentación; por una marcada preferencia por el trabajo en equipo; y por un nuevo tipo de liderazgo.
La educación es el
instrumento más poderoso que ha desarrollado la humanidad para la construcción
social, para el desarrollo del individuo, para la elaboración de políticas
viables, la consolidación de sociedades gobernables, la solución de problemas
materiales y el desarrollo material y social. La educación es el proceso por el
cual cada uno de los individuos se apropia del saber colectivo que han
desarrollado generaciones enteras antes que él en todas las latitudes y lo
utiliza para sí mismo y para sus tareas. La educación es el proceso por el cual
se colectiviza el saber y se construye comunidad con base en él. A través de la
educación aprendemos a vivir en el mundo simbólico que constituye el fundamento
de la humanidad y aprendemos a convivir con quienes lo comparten. Valores,
ciencia, lenguaje, creencias y tabúes forman parte de este patrimonio
simbólico.
PANORAMA DE LA EDUCACIÓN
Desarrollo, cursaba
ya en el Congreso el proyecto de la actual Ley General de Educación (Ley 115 de
1994). Esta ley abre caminos para una reforma de la educación formal, y está
actualmente en
proceso de reglamentación. La autonomía de las instituciones, el proyecto
educativo de cada una de ellas, el gobierno escolar con participación de la
comunidad y la constitución de juntas de educación, desde las municipales y
departamentales hasta la nacional, prometen una mejor relación entre la
educación y la sociedad civil, y permiten anticipar una dinámica de renovación
educativa.
RECOMENDACIONES ACERCA DE
LAS ORGANIZACIONES
1.
RECOMENDACIONES GENERALES AL
GOBIERNO NACIONAL
1.
Adoptar el concepto de la buena gestión y mejoramiento de todas las
organizaciones colombianas --para transformarlas en entidades que aprendan
continuamente, eduquen a sus miembros y usuarios, y funcionen de manera
efectiva-- como una de las estrategias fundamentales en los planes de
desarrollo, así como en los proyectos de renovación y transformación de todos
los ámbitos de la vida cotidiana.
2. Difundir y promover el concepto de las
organizaciones efectivas que aprenden y educan, a través de programas
interministeriales específicos, bien diseñados, financiados y cuidadosamente
implantados y evaluados. Son medios adecuados para ello los concursos, los
incentivos, los talleres y seminarios, la identificación y replicación de
experiencias exitosas, la investigación aplicada, la producción y divulgación
de información y literatura especializada, y el estudio de experiencias en
otras latitudes.
3. Promover una campaña educativa dirigida a
todos los colombianos, orientada a inculcar la idea de que todos debemos exigir
a cada una de las organizaciones productos y servicios de calidad, entregados
oportunamente y a costos razonables. El principio de petición y rendición de
cuentas debe tener plena vigencia en Colombia y la evaluación del
funcionamiento de las organizaciones debe convertirse en una actividad
periódica y participativa.
4. Adelantar acciones conjuntas y coordinadas
con el sector productivo y la academia, con las organizaciones solidarias y con
entidades especializadas en investigación, difusión y capacitación en
tecnologías de gestión.
5. Crear conjuntamente con la empresa privada
un Consejo Nacional de Productividad, Gestión y Competitividad que aglutine y
ordene los esfuerzos que debe hacer el país para promover los conceptos de
productividad y competitividad, y de organizaciones efectivas (eficaces y
eficientes), que aprenden y educan, como determinantes directas del incremento
de la calidad de vida de todos y de la posibilidad de superar exitosamente los
retos que nos plantean la globalización y la modernización de nuestro
país.
RECOMENDACIONES A LAS ORGANIZACIONES PÚBLICAS
1.
Incrementar y ampliar los esfuerzos que se hacen desde el gobierno, a través de
la Consejería para la Modernización del Estado de la Presidencia y otras entidades,
para mejorar la gestión de las organizaciones públicas.
2. Atacar integral y directamente más las
causas que los síntomas de los problemas en los programas de racionalización y
simplificación de trámites y de implantación de sistemas de control interno.
Sólo cuando la misión y las tareas de las entidades públicas se centren en las
necesidades de las personas a quienes sirven, cuando se rediseñen los procesos
en función de sus clientes y cuando se utilice la información que se obtenga
para mejorar dichos procesos, se hará más efectiva la gestión, con el
consiguiente beneficio para los usuarios en términos de mejores servicios, más
fáciles procedimientos o trámites, y disminución del desperdicio e inadecuada
utilización de los recursos. El control interno es apenas uno de los medios de
que se vale una organización para cumplir sus fines.
3. Hacer obligatorio que todos los
ministerios, los departamentos administrativos, las empresas industriales y
comerciales del Estado, las sociedades de economía mixta y todas las demás
organizaciones públicas adopten esquemas integrales y modernos de gestión, y
asignen recursos presupuestales para su implantación y para la preparación de
los cuadros directivos. Dichos esquemas deberán basarse en una clara determinación
de sus misiones y visiones o proyecciones a largo plazo; en un adecuado
despliegue de sus políticas; en prácticas administrativas más participativas;
en rutinas de mejoramiento continuo de los procesos y los productos; en
sistemas de información y de control que satisfagan, en primer lugar, las
necesidades y requisitos de los procesos; en la preocupación prioritaria por el
desarrollo, la autorrealización y el bienestar de todos los colaboradores; y en
concepciones adecuadas del liderazgo de sus directivos.
4. Combatir y contrarrestar por todos los
medios posibles la falta de estabilidad y de continuidad en los esquemas de
gestión y en los programas de trabajo de las organizaciones públicas, fuente de
inmenso desperdicio y altos costos sociales.
5. Modificar las disposiciones que regulan la
carrera administrativa de las entidades públicas, pues ellas apuntan más a
preservar la permanencia, los beneficios y el escalafón de sus miembros, que a
asegurar la viabilidad, la continuidad y la efectividad de las organizaciones
mismas. Los cambios deben tener como foco central y final el interés y las
necesidades de los ciudadanos. La obligación constitucional impuesta a los
gobiernos de preparar un plan de desarrollo para todo el período presidencial puede
propiciar un avance en este sentido.
6. Orientar la formación de los funcionarios
públicos hacia el mejoramiento del personal y a la definición de los perfiles
de selección para los cargos directivos y administrativos que privilegien las
dotes de liderazgo, la idoneidad para la gestión y las trayectorias y
experiencias exitosas,
más que a la vigilancia de las normas de carrera o de los procedimientos
administrativos de selección, enganche y administración de personal.
7. Imaginar y diseñar sistemas innovadores
para la asignación de los recursos fiscales y el control del gasto público que
permitan mejorar la autonomía de las organizaciones y asegurar la legalidad,
flexibilidad, eficiencia y oportunidad de la ejecución presupuestal. Son factibles
nuevos esquemas si se inspiran y fundamentan en los principios de la
participación y la responsabilidad ciudadana, colectiva y compartida, y en el
mejoramiento y evaluación continuos del desempeño, en uso en otro tipo de
organizaciones. Se debe evitar la práctica frecuente de presupuestar basándose
en una proyección de las asignaciones de los períodos anteriores y hacerlo
sobre criterios más técnicos, tales como el desempeño, las necesidades de
cobertura y las situaciones coyunturales específicas.
8. Focalizar y simplificar el manejo del
gasto público para la atención de las necesidades a través de mecanismos
orientados a la demanda, inspirados en criterios como los utilizados en los
sistemas de becas del Plan PACES (Plan de Ampliación de la Cobertura de la
Educación Secundaria) y en los de subsidios directos a los compradores de
vivienda.
9. Formar y capacitar a quienes asumirán las
nuevas responsabilidades delegadas en las entidades territoriales por el nivel
central, como resultado del actual proceso de descentralización administrativa,
en principios, habilidades y técnicas de administración que les permitan
manejar adecuadamente los recursos que se les confían.






